Me había hiper olvidado que me habían pedido sin apuro y con tiempo, imanes para un cumpleaños.Como fue un pedido bastante informal y anticipado y de confianza casi casi, se me pasa por alto.Pero no! por suerte no.
Me quedé sin material, y le ofrecí a mi clienta - de muchisisima confianza por supuesto ja!- unos más chicos.
En realidad los compré para hacer un ta-te-ti, y era lo único que tenía, y por suerte sirvió y agradó.
Punto y aparte, quiero hacer una reseña ambigua sobre un "proveedor".
En en el barrio de Villa Urquiza -Ciudad Autónoma de Buenos (?) Aires- hay una madedera en la calle Alvarez Thomas y Juramento.
Cuando la pisé, me quede embobada, tiene absolutamente lo que quieras. Miles de formas en fibrofácil, desde las formas típicas hasta mandalas. Estrellitas, e incluso guardas arabescas -como las que caracterizan nuestro logo-, papeles y acrílicos en cantidad .Incluso para mi desmayo, hablando de arabescos, di con un papel blanco y negro con dichos arabescos, o patrones damascos.Uno no sabe que llevarse, quiere llevarse todo. Aparte estamos armando el nido con mi novio y quiero hacer muchas cosas para dicha madriguera
Bueno, yendo al grano, y habiendo contado lo lindo, quiero hacer hincapié en la atención. Fui la primera vez y me pareció normal. Cuando comenté la maravilla inimaginable que había cerca de mi casa y que no me había percatado de lo que había en su interior -siempre pasaba cuando estaba cerrado- me dijeron : -"si, lástima que atienden re-mal. Yo compré una madera enorme, pedí una bolsa y me dijeron que ahi no daban bolsas".
No sé porque, no me extrañaba, creo que había leido algún otro comentario poco favorable sobre la atención de lugar.
Volví el jueves pasado, y lo recorrí un largo rato. Inconcientemente sabía que tenia que comprar material para los imanes que me habían pedido como souvenirs -pero lo habia olvidado-, y compré "por las dudas".
Elegí circulos, papeles, un pajarito -mientras pensaba contenta que iba a hacer con él-, y fui a la caja.
Había una señora algo estirada, y al no al haber otros empleados en la caja, empezó ella a sumar las cosas de mi canasta, cuando de repente me dice : -"me esperás que le cobro a ella un segundo?".
Era una chica que gastó más que yo, y pagaba con débito o crédito.
En el interin le dice a otro empleado que hablaba con uno de los que aparentemente era uno de los dueños, y la señora estirada le dice al mismo : -"no me hacés después esta suma?", a lo cual el empleado le dió poca bola.
Le cobra a la chica, y me sigue dejando colgada por otro tipo que estaba después que yo.Le cobra al mismo, dejandome todavía en espera, por haber cometido el pecado de comprar "boludeces".
Al ver que me pasó por encima, agarré y ME FUI.
Tenía ganas de pelearme y decirle que mi tiempo y plata valen lo mismo que el de cualquiera, y que por gastar menos no soy menos que nadie. Pero como no tengo termino medio -es armar un escándalo terrible o callarme la boca- opté por retirarme enfurecida pero sin decir ni una palabra.
Lo peor de todo es que ese lugar es lo mejor que vi en mi vida en cuanto a variedad de materiales, pero en atención es pésimo.
En fin, si andan por el barrio, y les tienta comprar ahí, ya saben, vayan con paciencia y a bancar que los atiendan con cara de pocos amigos.